Localizando los clásicos. The Legend of Zelda: A Link to the Past

Pese a que en la actualidad lo habitual es que lo videojuegos nos lleguen en nuestro propio idioma (salvo contadas excepciones) en los 90 teníamos que apañarnos con títulos enteramente en inglés.

Para la mayoría de ellos esto no representaba ningún problema ya que para pegar tiros, aporrear botones o esquivar enemigos, no era algo estrictamente necesario. Con lo que contenía el manual de instrucciones solía ser más que suficiente, o al menos eso daban a entender las distribuidoras. Y la verdad, para que hicieran cosas como esta mejor era dejarlo en inglés.

La motivación necesaria para aprender el idioma de Shakespeare que no consiguieron inculcar el colegio o las academias de idiomas la lograron despertar algunos de los títulos de la época.

Y es que tanto yo como muchos otros de mi generación, si queríamos poder disfrutar de ciertos juegos, no quedaba otra que jugarlos con un buen diccionario al lado. Todavía recuerdo con cariño el Collins Pocket que teníamos en casa.

Collins Pocket

¡Voy en tu rescate!

Para entender la historia y poder así seguir avanzando, no quedaba otra que desentrañar eso que el juego nos decía en inglés. ¡Aunque ir dando palos de ciego también le ha resultado a alguno!

Dado que la mayoría de las desarrolladoras de la época eran japonesas, tener que jugar en inglés era el mal menor.

Hoy hablaré de uno de esos juegos que en el momento de su salida nos llegaron localizados únicamente al inglés y de algunos de los cambios que sufrió en el proceso. No pretende ser un análisis extenso, simplemente destacaré algunas cosas curiosas.

The Legend of Zelda: A Link to the Past

¿Qué se puede decir de este juego que no se haya dicho ya? Para muchos no solamente sigue tratándose del mejor juego de su generación, sino también de toda la saga. Dejando de lado las opiniones, objetivamente fue el juego que sentó las bases de cómo deberían de ser el resto de títulos de la franquicia a partir de ese momento.

A Link to the Past salió a la venta para la Super Famicom (Super Nintendo nipona) en Japón en noviembre de 1991 con el nombre de ゼルダの伝説神々のトライフォース, lo que traducido vendría a ser «La leyenda de Zelda: La Trifuerza de los dioses». O las diosas, si nos ponemos quisquillosos.

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Portadas japonesa y norteamericana del juego

En el resto del mundo salió el año siguiente con el nombre que todos conocemos. ¿Por qué ese cambio de título? Por internet se puede leer que fue debido a que en aquella época en Nintendo of America imperaba una fuerte política de autocensura y se intentaba evitar cualquier tipo de referencia religiosa. Así que todo contenido que pudiera resultar controvertido fue cambiado. Más adelante se detallan ciertos cambios que podrían validar esta teoría.

Como todo seguía una cadena, a España nos llegó la versión americana del juego. Documentándome para la entrada me he enterado de que aparecieron versiones oficiales también en francés (de Francia y de Canadá, ahí es nada) y alemán.

En cualquier caso, tal vez será por llevar toda la vida viendo el nombre en inglés, pero la localización del título me parece acertada. Suena épica, y el juego de palabras inglés entre el nombre de nuestro protagonista (Link) y el nexo o relación (link, también) con los sucesos que se narran en la historia es tan facilón que me parece genial.

Sin embargo, he leído por internet varias críticas a la localización al inglés del juego, empezando por la traducción del título.

La mayoría hacen hincapié en el cambio de algunos términos para adaptarlos al criterio de Nintendo of America (y por extensión, occidental). Aunque hay otras más graves.

Veamos pues qué cosas cambiaron.

Como hemos dicho antes, toda referencia religiosa se maquilla:

  • La versión japonesa se refiere a Agahnim como un de sacerdote(司祭)y no un mago como acabó siendo en la versión occidental. Este cambio a mi entender es razonable, ya que este utiliza la magia para secuestrar a las doncellas, abrir el portal hacia la Tierra Dorada y atacar a Link.
  • El sabio que hay en el santuario es en realidad un sacerdote, y de hecho se ve claramente que donde está es una iglesia: las vidrieras, los bancos, la música…
  • Los jeroglíficos hylianos del desierto que Link tiene que descifrar con el libro de Mudora para poder entrar en la segunda mazmorra están inspirados en jeroglíficos egipcios. Al tener un significado religioso asociado, estos se cambiaron en la versión occidental.
mudoraJP

Jeroglíficos de la versión japonesa

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Galimatías de la versión occidental

  • Los motivos pictóricos con forma de hexagrama que aparecen en la versión japonesa son alterados por la misma razón en la versión occidental.
  • La famosa ocarina, que aparece por primera vez en esta entrega de la serie, se llamó misteriosamente flauta pese a conservar el sprite original, donde se ve claramente que es una ocarina.

Si nos centramos específicamente en el plano de la traducción en sí, las quejas de los nativos ingleses vienen por lo que ellos consideran una traducción algo imprecisa.

Ya al principio del juego aparece un diálogo bastante confuso que dio que hablar durante años. Aquellos que lo hayan jugado tal vez recuerden la escena:

ZeldaJP

Lo que debería haberse traducido como:

«Debes salvar a la princesa Zelda. Eres su… (única esperanza, salvación, etc.)» o cualquier otra cosa por el estilo, ya que aunque no queda claro, por contexto ha de ser algo así.

Sin embargo en inglés se quedó como:

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¡Pero no te mueras ahora!  ¡No me dejes así!

Esto generó un sinfín de especulaciones: Zelda es… ¿tu hermana? ¿Acaso tu prometida? :D

En realidad se trata de un error de traducción que en posteriores versiones del juego fue subsanado quedando en un «Debes salvar a la princesa Zelda y cumplir el destino de nuestro linaje.» De hecho esto fue así porque en la nueva versión japonesa también cambió el texto para evitar cualquier ambigüedad.

Y es que la versión de Game Boy Advance tiene pinta de estar retraducida. Y para esta vez, Nintendo hizo los deberes y añadió el español a la lista de idiomas disponibles con una excelente traducción.

Curiosidades extra:

Existe una habitación secreta en el juego que contiene 45 rupias azules y una inscripción que reza: «Esta es mi habitación secreta. No se lo cuentes a los demás, ¿vale?» Guiño, guiño.

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Para poder llegar a esta sala se han de cumplir ciertos requisitos. Si estáis interesados, podéis verlo en este vídeo.

Bien, en la versión en inglés la inscripción de la que hemos hablado antes es ligeramente diferente:

Chrisroom

¿A qué se debe esto? ¿Un programador aprovechó para dejar un huevo de pascua dentro de un huevo de pascua?

En realidad tiene una explicación algo más mundana: el tal Chris Houlihan ganó un concurso de la revista estadounidense Nintendo Power en el cual se establecía que el nombre del ganador tendría el honor de aparecer en un futuro lanzamiento de la compañía. ¿En cuál? Nunca se dijo, y ahí empezó el lío.

Al descubrirse la existencia de esta habitación secreta algunos años más tarde nadie recordó el concurso y empezaron a surgir teorías de lo más diversas.

He leído que pese a que en la versión de Game Boy Advance del juego la habitación sigue existiendo (previo romhack), la referencia al nombre fue eliminada. ¡Nada es eterno, Chris!

Como apunte, en las versiones francesa y alemana el nombre tampoco aparece.

Para terminar, me gustaría compartir con vosotros los anuncios publicitarios de ambas versiones. Solamente echándoles un vistazo se ve claramente ya la diferencia de los mercados de destino. Siento la baja calidad de los vídeos, pero no he encontrado nada mejor.

Versión japonesa:

Versión norteamericana:

Otra anuncio de la versión norteamericana:

Madre mía, ¿verdad?

Y eso es todo.

Para quien quiera investigar un poco más aquí dejo un par de referencias:

Zelda Legends ofrece una comparativa entre el texto de los manuales de instrucciones de las versiones japonesa y occidental, respectivamente. Se añaden otras traducciones directas del japonés al inglés que dejan en evidencia a la traducción oficial.

De la misma manera, si os ha parecido interesante la entrada, un blog de obligada lectura es Legends of Localization, donde se habla con todo lujo de detalles de la localización de juegos que marcaron una época, entre ellos el primer Zelda de NES.

勇者の行く道がトライフォースへと、みちびかれますように。

¡Hasta otra!

Recursos para el estudio del japonés: Anki

El japonés es un idioma apasionante, si bien es cierto que hay veces en que su estudio puede llegar a ser algo desquiciante.

Como con otros idiomas, uno de los puntos más desalentadores es el de aprender vocabulario nuevo.

Un handicap importante que tiene el japonés respecto a otras lenguas es que la palabra nueva que intentamos aprender puede estar formada por kanji que desconocemos (y por ende, desconocemos su lectura), multiplicándose así la dificultad, al tener que aprender más de una cosa de una sentada.

Así pues, el procedimiento suele ser el siguiente: nos encontramos con una palabra nueva, que puede constar de uno o varios kanji los cuales tenemos que recordar, aprender sus respectivas lecturas y el significado de la palabra completa. Para retener el kanji, convendrá escribirlo hasta que nos salga natural.

Y así una y otra vez hasta que memoricemos todos esos campos. Casi nada.

Al haber tantos campos, aumentan las posibilidades de olvidar alguno de ellos.

Sin embargo, en la actualidad existen programas que pueden hacernos la vida algo más fácil. Tal es el caso de Anki.

¿Qué es Anki?

Anki (del japonés 暗記, aprender de memoria) es un programa destinado a la memorización de una materia determinada. Está disponible para la mayoría de sistemas operativos de escritorio.

Es posible que hayáis oído alguna vez el término flash card. Son las típicas tarjetas de estudio mnemotécnico. Su uso más extendido es el de ayudar a aprender vocabulario, aunque se pueden utilizar para cualquier otra cosa.

Pese a su nombre y al uso del que yo hablaré aquí, Anki no está únicamente diseñado para el estudio de la lengua japonesa y puede utilizarse para prácticamente todo lo que se nos ocurra, puesto que las tarjetas a estudiar pueden incluir tanto imágenes como audio, lo que amplía muchísimo sus posibilidades.

El sistema que utiliza Anki se basa en la técnica de la repetición espaciada en el tiempo de dichas tarjetas. Es decir, machacar especialmente aquellas tarjetas que nos haya costado más memorizar.

Para ello, el usuario debe crear las tarjetas de la temática que considere y formar un mazo. Otra opción es descargar un mazo de internet, aunque por experiencia, los que creemos nosotros se ajustarán mejor a nuestras necesidades.

El tipo más simple de tarjeta consta de dos partes, reverso y anverso, a modo de pregunta y respuesta, aunque esto también se puede modificar, adaptando los campos a estudiar a nuestro gusto. En mi caso, uso el formato predeterminado, aunque el que suelo ver por ahí es de 3 campos: kanji en el anverso, y lectura y significado en el reverso. Para mis propósitos, me basta fusionar el segundo y el tercer campo en la parte trasera de la tarjeta, pero esto irá a gustos.

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Una vez creadas las tarjetas podremos empezar a repasarlas. En nuestro caso se tratará de una lista de vocabulario, pero como he dicho más arriba, puede ser cualquier otra cosa.

El funcionamiento es sencillo: Anki nos mostrará una tarjeta con una palabra. Cuando creamos que ya tenemos clara la respuesta pulsaremos sobre el botón de Mostrar Respuesta.

Se nos mostrará la solución y debajo de esta aparecerán también unos botones donde deberemos puntuar lo bien que dominamos esa tarjeta.

anki-desktop02

La peculiaridad que tiene Anki es que las tarjetas se reordenan por urgencia, es decir, si cometemos algún error durante el repaso, esa tarjeta se volverá a mostrar más adelante con preferencia a otras tarjetas que sí hayamos acertado. El programa realizará estadísticas de acierto/error que recordará de una sesión de estudio a otra.

Destacar también, que se pueden añadir funcionalidades, como el soporte de furigana, descargando complementos desde el propio programa. En el caso de querer insertar furigana, deberemos instalar el complemento llamado Japanese Support.

Pese a todo lo dicho hasta ahora, la verdad es que nunca le acabé de ver la gracia a Anki en su momento porque era un método que nos obligaba a estudiar delante de la pantalla del ordenador, con todas las incomodidades y distracciones que eso conlleva. Así que lo probé y, al ver que no era me era práctico, al poco tiempo lo dejé.

No fue hasta la aparición de las diversas versiones para dispositivos móviles cuando le encontré un uso realmente práctico.

Poder aprovechar los ratos de viaje en tren o autobús para estudiar o repasar no tiene precio y era impensable hace solo unos años.

Aquí me centraré en hablar de la versión de Anki para Android, llamada Ankidroid. ¡Viva la originalidad!

Existe una versión para iOS, que a mi parecer es bastante cara para lo que ofrece. En todo caso, si a alguien le interesa, se llama AnkiMobile y puede descargarse desde aquí.

Si no disponéis de ninguno de estos dos sistemas operativos, siempre se puede usar una versión web para repasar las tarjetas desde el navegador del dispositivo. Para ello deberéis acceder desde Ankiweb a vuestros mazos para poder repasarlos. Como es lógico, necesitaremos estar conectados permanentemente a internet, ya sea vía Wi-Fi o tarifa de datos. Es menos práctico, la verdad, pero menos es nada.

Bien, pasemos a hablar de la versión de Android.

Ankidroid

A diferencia de la versión de iOS, Ankidroid es una aplicación totalmente gratuita. Es muy completa y permite hacer prácticamente lo mismo que podemos hacer con la versión de escritorio: crear/editar tarjetas y mazos, descargar mazos de internet, convertir texto a voz, etc., con la ventaja de poderlo tener todo en un dispositivo portátil.

Lo ideal es crear las tarjetas en el ordenador, que es mucho más cómodo, y exportar los mazos al dispositivo.

Ankidroid puede ser descargada desde su propia página o desde Google Play.

El funcionamiento es muy similar al de la versión de PC, así que no me explayaré en detallar su funcionamiento. Al trabajar en local, no es estrictamente necesario contar con conexión a internet, si bien puede ser interesante sincronizar los mazos entre los distintos dispositivos que tengamos si queremos.

Comentar simplemente que dispone de un ‘modo noche’ y que las sesiones tienen un límite de tiempo para así sufrir un poco más. :D Esto último puede desactivarse fácilmente en la pantalla de presentación del mazo que hayamos seleccionado.

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Sin embargo, además de lo mencionado hasta ahora, Ankidroid dispone de una opción la mar de interesante: la de poder utilizar la pantalla como si fuera una pizarra.

¿Y qué tiene eso de especial? Como la mayoría de estudiantes de japonés sabe, la mejor manera de grabar un kanji en la cabeza es dibujarlo. Si no se hace así (salvo mentes privilegiadas) suelen olvidarse con facilidad. Y aun haciéndolo también, la verdad :\

Así pues, podremos dibujar el kanji en cuestión en la pantalla de nuestro móvil/tablet con el dedo, facilitando así la memorización de este.

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Esta opción no viene activada de manera predeterminada y hay que seleccionarla en los ajustes de la aplicación.

Como es lógico, para poder aprovechar esta función, el dispositivo debe de tener una pantalla lo suficientemente grande. Recomiendo al menos 4 pulgadas. Menos de eso resultará engorroso.

La verdad es que es un placer (es un decir, claro :P ) poder repasar kanji dibujándolos desde el sofá, sin necesidad de estar delante del ordenador.

Ahora os queda a vosotros investigarlo. ¿Os animáis a probarlo? ;)

El (supuesto) origen de los kanji

origen

¿Quién no ha oído hablar de las célebres torturas chinas?

Estos castigos, ideados para reprender a los supuestos malhechores, fueron aplicados implacablemente y de una manera exquisita durante siglos.

De entre las torturas más famosas destacan:

  • La de la gotita de agua fría que cae cada segundo sobre la frente del reo imposibilitando el sueño y provocando la muerte por agotamiento.
  • La de hacer cosquillas en los pies del acusado durante horas
  • La de obligar al procesado a aprenderse de memoria miles de kanji durante día y noche hasta que éste perdía la cordura.

«Reo acusado de confundir 入 con 人» (fuente: NYPL)

Que no hombre, que es broma. Bueno, a medias…

Anteriormente habíamos hablado sobre cómo dibujar kanji en nuestro dispositivo favorito. Pero, ¿qué son realmente los kanji? ¿Cuál es su origen? ¿Qué hay de verdad en eso de que son señales dejadas por extraterrestres?

Los kanji son uno de los sistemas de escritura que se utilizan en japonés. Fueron importados de China durante el siglo V d. C. y ampliamente difundidos por el archipiélago nipón gracias a la expansión del budismo.

La palabra kanji (漢字) significa literalmente «carácter Han», puesto que fueron introducidos durante la hegemonía de dicha dinastía china.

Existen varias teorías que intentan explicar su origen, pero la más aceptada en la actualidad es a su vez la más curiosa de todas:

Hace alrededor de 4000 años, se quemaban en China caparazones de tortuga y otros huesos de animales con el fin de plantear preguntas a los dioses, tales como «¿Cuándo será el momento propicio para la siembra?», «¿Lloverá el día de la batalla?» o «¿Por qué tortugas?»

Debido a las altas temperaturas provocadas por la combustión, esos caparazones y huesos se resquebrajaban dando lugar a formas de lo más diversas. Se creía que estas fracturas representaban la respuesta de los dioses a las preguntas formuladas por los hombres.

Plastrón de quelonio de la dinastía Shang asado a la parrilla (fuente: Wikipedia)

Sin embargo, los dioses eran caprichosos y no lo ponían fácil, con lo que había que interpretar el significado de esas marcas. Para ello, se repasaba el perfil de las fracturas intentando relacionarlas de alguna manera con objetos del mundo real. Era común también trasladarlas a otro medio, «a limpio».

Teniendo en cuenta que no siempre aparecerían las mismas fracturas y que además se trataba de una interpretación totalmente subjetiva, los resultados divergían de una sesión adivinatoria a otra. Se han descubierto alrededor de 3000 caracteres de ese periodo, de la mitad de los cuales se desconoce todavía su significado.

Con los años la dinastía Shang y sus métodos adivinatorios desaparecieron (tal vez no formularon las preguntas adecuadas), dejando paso a la dinastía Zhou (1100-221 a.C.) que pronto se interesó por la extraña costumbre de sus antecesores, dando por hecho que debía de tratarse de alguna especie de sistema de escritura sin serlo realmente.

Es durante este periodo que se puede empezar a considerar a estos ideogramas como un medio para registrar acontecimientos.

Típico ejemplo con el carácter de «fuego» (fuente: webloginjapan.com)

Pese a ello, la uniformidad brilló por su ausencia ya que con el tiempo los escribas llegaron a olvidar la forma, el tamaño e incluso el origen de algunos caracteres, con lo que hubo multitud de casos en los que si un escriba olvidaba cuál era la forma correcta de un ideograma, optaba por dibujarlo a su manera. Total, ¿quién iba a notar la diferencia?

Pues hubo alguien, sí. Esta mala praxis hizo enfurecer al mismísimo Confucio:

«Cuando era joven, todavía quedaban algunos escribas que dejaban en blanco aquellos caracteres que no sabían escribir; ¡hoy ni siquiera quedan de esos hombres!»

Como vemos, un tipo con carácter.

Esto llevó a que un mismo ideograma se multiplicara sin cesar durante años, ya que los escribas no sólo arrastraban los errores de sus predecesores sino que además añadían errores de su propia cosecha.  Todo ello en perjuicio de la etimología, claro está.

La estandarización

Tras siglos de reinos autónomos con sus propios sistemas de escritura (¡y cada uno con sus respectivos ideogramas creados por escribas iletrados!), la dinastía Qin (221-206 a.C.) inicia el proceso de unificación del territorio chino.

Todo pasa a estandarizarse, desde las unidades de medida hasta el sistema de escritura y se establece una lista de 3300 ideogramas de obligado estudio para los académicos.

Es en dinastías posteriores cuando los descendientes de esos caracteres se introducen en Japón, pero ya hablaremos otro día de cómo y de lo que comportó adoptar este método de escritura en el idioma japonés…

Cómo dibujar kanji en Android

¡Guau! Lo primero: quedé impresionado por la cantidad de visitas que tuvo la última entrada. De verdad. Me esperaba que subiera su número, pero no de esa manera tan espectacular. ¡Gracias a todos! Está claro que a la gente le gusta el humor :D

Pasada la resaca, creo que hay que volver un poco a la parte práctica del blog, aunque como siempre, con un toque de humor presente :)

¿Preparados? ¡Pues al lío!

Anteriormente habíamos aprendido un par de maneras de escribir en japonés en nuestro Android. Conociendo la pronunciación de una palabra era muy fácil poder escribirla, ya que el teclado se encargaba de transformarla en sus correspondientes hiragana o katakana, y en caso de ser necesario, en kanji.

¿Pero qué ocurre si nos encontramos con un kanji que conocemos pero del cual no recordamos su lectura y queremos escribirlo? O peor aún, ¿qué podemos hacer si es la primera vez que vemos ese kanji y necesitamos buscarlo desesperadamente en un diccionario para saber cómo se lee y qué significa?

En iOS esto es fácil, instalamos el teclado chino con reconocimiento de escritura y listo. Ya podremos dibujar kanji y dependiendo de nuestra destreza se nos mostrará una lista de sugerencias de ideogramas donde podría estar el que buscamos. Si somos muy hábiles, por norma general la primera sugerencia será la correcta.

¿Y en Android? Pues exactamente igual. La diferencia en Android radica en que ese teclado no viene integrado en el sistema y debemos instalarlo por separado. Vamos, como el resto de teclados hasta ahora.

Existen varios teclados para poder escribir kanji en Android, como GO Keyboard o Multiling, aunque aquí nos limitaremos a hablar del primero puesto que el uso del segundo es bastante similar.

GO Keyboard es un teclado gratuito creado por la prolífica comunidad de GO, entre cuyas aplicaciones destacan GO Launcher, GO Locker, y cómo no, el teclado del cual hablaremos aquí.

La ventaja de GO Keyboard frente al teclado Simeji o el de Google es que, pese a ser un teclado que de manera predeterminada está hecho para funcionar en inglés, podemos agregarle nuevos idiomas con sus respectivos diccionarios con la ayuda de plug-ins, con lo que en un solo teclado podemos tener varios idiomas. Algo muy similar al teclado de iOS.

Lo primero que hay que hacer pues es dirigirse a Google Play, descargarlo y una vez instalado, activarlo como teclado de sistema.

Tras ello deberemos instalar el plug-in para reconocimiento de escritura china. Descargar CNHandwriting for GO Keyboard.

Una vez hecho esto, vamos a Ajustes>Idioma e introducción de texto y entramos en las opciones de GO Keyboard. También se puede ir directamente allí pulsando durante unos segundos sobre la tecla de la rueda dentada (esquina inferior izquierda) en el propio teclado.

A continuación, nos dirigimos a Chinese settings y una vez allí entramos al apartado llamando Chinese input methods donde marcaremos 手写 de entre todas las opciones de la lista que nos aparece. Con esto ya podremos escribir los kanji a mano.

Como hemos dicho antes, el uso de Go Keyboard es similar al del teclado de serie de iOS, donde pulsando sobre una tecla podremos cambiar rápidamente entre idiomas. Dicho esto, pulsamos sobre la tecla de cambio de idioma (justo a la derecha de la de la rueda dentada) y elegimos el chino escrito.

Nos aparecerá una especie de lienzo donde dibujaremos los kanji. Prueba con algún kanji sencillo para empezar y espera a que por arte de magia el teclado lo transforme en un carácter. También nos ofrecerá una lista de posibles sugerencias por si se diera el caso de que la opción escogida por el teclado no fuera la que queríamos.

Dibujando garabatos

Es posible que con kanji más complicados no nos dé tiempo a acabar de escribirlos antes de que finalice el tiempo de espera que tiene el teclado asignado. Si es así, esto puede cambiarse desde las opciones de Go keyboard, entrando en el apartado de Chinese settings. También podremos cambiar el color y el grosor del trazo en caso de que lo consideremos oportuno.

Bueno, pues ya podemos escribir kanji en Android. Qué bien, ¿no?

El problema es que no paramos de coleccionar teclados… Uno para nuestro idioma del día a día, otro para japonés y otro para poder escribir kanji de los cuales no conocemos su lectura.

¿Por qué no aprovechar las ventajas que nos ofrece GO Keyboard y unificar todos nuestros teclados en uno solo?

Exacto, así como existe un plug-in para poder dibujar kanji, existe otro para poder escribir en japonés. Y español, y catalán, etc. :D

Es por eso por lo que Go Keyboard se ha convertido en mi teclado predeterminado.

Para agregarlos basta con descargarlos y activarlos desde los ajustes de Go Keyboard tal como hemos hecho con el teclado chino. Al agregarlos, nos instala los acentos y sus respectivos diccionarios de sugerencias, los cuales se pueden desactivar en caso de necesidad.

Aquí os dejo los enlaces. Si os hace falta algún otro idioma, siempre podéis buscar en Google Play para ver si existe.

Español

Catalán

Japonés

Francés

Alemán

A la hora de instalar el japonés, aseguraos de que en las opciones de teclado la disposición de éste no sea AZERTY.

Por lo demás, el uso es muy similar al del teclado Simeji.

Para cambiar entre idiomas basta con pulsar la tecla correspondiente o desde donde aparece el nombre del idioma que estemos utilizando en esos momentos.

No me explayaré mucho más explicando las distintas opciones de Go Keyboard, así que los que quieran saber más, ya sabéis, ¡a investigar por vuestra cuenta! :D

Pasemos a las ventajas y a los inconvenientes de utilizar Go Keyboard.

Ventajas:

  • Es gratuito y dispone de actualizaciones periódicas.
  • Tiene un diseño atractivo, a diferencia de Simeji o el teclado de Google.
  • Permite tener en un mismo teclado varios idiomas y alternarlos según convenga de una manera rápida y cómoda, siendo su uso muy parecido al del teclado de iOS.
  • Es muy personalizable, pudiendo cambiar el tema de teclado, activar o desactivar sonidos, vibraciones, etc.
  • Podemos agregar palabras nuevas al diccionario de manera muy sencilla, simplemente pulsando sobre la palabra que estemos escribiendo en ese momento. Aunque si he de ser sincero, a mí no me funciona como debería.

Inconvenientes:

  • Pese a ser gratuito, están empezando a insertar publicidad, aunque de momento no es muy intrusiva ya que sólo aparece si entramos en las opciones del teclado. Si no queremos que aparezca publicidad hay que pasar por caja o buscar soluciones en Google ;)
  • Es posible que no funcione demasiado bien en dispositivos más antiguos.
  • A pesar de poder agregar el japonés, éste podría estar mejor implementado y disponer de un diccionario más completo. El teclado de Google se lo come en este aspecto, aunque tampoco debería sorprendernos pues se trata de un teclado específico para japonés.
  • Puede parecer una tontería, pero no he encontrado una manera de escribir los caracteres「」desde el teclado japonés. Desde el teclado chino sí, pero hay que hacer un apaño.

Tal vez Go Keyboard no sea el teclado definitivo, pero para mí cumple con creces lo que espero de uno y os animo a que lo probéis.

¿Alguno de vosotros utiliza otro teclado para escribir kanji en Android?

¡Para cualquier duda o sugerencia, no dudéis en dejar un comentario!

Actualización: Si dispones de una tablet con Android o un móvil de pantalla gigante, recomiendo encarecidamente instalar GO Keyboard Pad Plugin para adaptar el teclado a pantallas grandes y así poderlo disfrutar como se merece.

Traducciones para llorar (de risa)

Si os interesan mínimamente los idiomas admitiréis esto. ¿Quién no ha estado viendo una serie acompañado de alguien y al leer algunos subtítulos no ha podido soportarlo más y ha espetado «¡No ha dicho eso!» o «¡Madre mía, pero menuda falta de ortografía!»? Un caso extremo que haría saltar de la silla a más de uno sería este, del cual nos habla Nieves en su blog.

Es difícil no indignarse ante tales ofensas pese a que la persona que tengas a tu lado no tenga ninguna culpa, ni crea que lo que digas sea motivo suficiente para interrumpir el agradable visionado. Así que a lo sumo, te dirigirá una mirada de desdén por haber provocado por enésima vez una pausa en la reproducción, pesado, que eres un pesado. Tras ello, los dos volveréis la vista de nuevo hacia la pantalla para seguir disfrutando del producto audiovisual en cuestión… hasta el siguiente gazapo. Deformación profesional lo llaman.

Alguno pensará «Es que eso es algo normal en los subtítulos creados por aficionados.» y bueno, tendrá parte de razón. ¿Pero qué pasa cuando ocurre en algo por lo que has pagado?

Estamos acostumbrados a que en la actualidad nos lleguen la mayoría de videojuegos ya traducidos. Sin embargo esto no fue siempre así y hubo un tiempo en el que al no llegarnos prácticamente material traducido éramos todos más condescendientes con los posibles errores que pudieran cometerse. Vamos, que si había una cagada, lo suyo era tomárselo con humor, no fuera que encima se rebotaran y no volvieran a traducir nada más.
Pero creedme cuando os digo que el archiconocido caso del All your base are belong to us del videojuego Zero Wing se queda en tontería si lo comparamos con las burradas que he llegado a leer. Y no se les ha dado tanto bombo para nada. Pero claro, todo lo que sea en inglés tendrá siempre mayor repercusión.

La verdad es que no

¿Alguien cree que voy a hablar de la traducción al español del Final Fantasy VII? Eso está muy visto ya…

Creo que no digo nada nuevo al afirmar que la japonesa SNK fue de las primeras compañías en traducir sus juegos al español de una manera más o menos constante.

Tal vez sí lo hago si digo que se cometieron innumerables atentados contra el idioma de Cervantes durante el proceso que perturbaron a más de uno.

Estas traducciones, al contrario de lo que se pueda pensar, pasaron bastante desapercibidas en su momento principalmente por tres motivos:

  • Se podían contar con los dedos de la mano a las personas que tenían una Neo Geo, un cacharro que valía unas 100.000 pesetas y cada uno de sus juegos entre 25.000 y 50.000. Así pues, al no estar al alcance de cualquiera, menos masa que podía ver esos fallos y, en el caso de detectarlos, a ver quién era el guapo de admitir que había pagado tal suma de dinero por un producto pésimamente traducido.
  • Si se jugaba en un salón recreativo lo que primaba era la inmediatez así que rara vez se prestaba atención a esas nimiedades.
  • Eso de que un juego tenga trama argumental es algo relativamente nuevo, al menos en occidente. Pese a que hubo diferentes géneros para Neo Geo, destacó entre ellos el de los juegos de lucha, donde aún importaba menos el argumento, pese a haberlo y en algunos casos estar hasta bien.

Con todo, lejos de hacer que nos lleváramos las manos a la cabeza, estas traducciones provocaban sonrisas y alguna que otra carcajada siendo algunas de ellas auténticas muestras de humor absurdo.

Existen multitud de traducciones sonrojantes que espero poder analizar en el futuro, pero hoy me centraré únicamente en una pequeñísima parte de la del juego The King of Fighters ’96 o KOF’96.

Para el que no lo sepa, The King of Fighters es una serie de juegos de lucha originariamente creada para Neo Geo aunque con la bancarrota de SNK y posterior abandono de su propia plataforma la saga se ha expandido por otros sistemas. Las premisas del primer título eran simples: juntar a los personajes más carismáticos de las franquicias de SNK y hacerlos luchar en equipos de tres. Con el tiempo, la saga fue añadiendo diferentes novedades, algunas más acertadas que otras, hasta llegar al día de hoy.

Al no disponer de mucho tiempo, me he limitado a analizar solamente los textos asociados a uno de los equipos, el llamado Boss Team por estar formado por los malos de otros juegos de SNK, pero toda la traducción al español del juego es un despropósito en sí misma.

Al ser un juego de lucha, la aparición de los textos está limitada a las frases que dicen los personajes tras acabar un combate y a momentos claves del juego, como el de enfrentarte a algún personaje importante o el propio final.

Aquí por ejemplo, hay un par de perlas que dicen los personajes cuando ganan, a la cual más hilarante.
    
Sí, yo también «quiesiera» saber qué significa.

Intrigante, ¿verdad?

Obviando los signos de apertura, tanto de exclamación como de interrogación y la aleatoriedad a la hora de colocar las tildes, ya sea por su estructura gramatical o por lo que vienen a decir, ¡las frases no tienen ningún sentido! ¿Actuar como un cojo? ¿Qué extraña metáfora es esa? ¡Y encima gana dinero con ello el tío!

Además, no solo está mal traducido sino que el resto de cosas se han dejado tal cual del inglés, probablemente por ser gráficos.

Visto esto, si realmente nos queremos enterar de lo que dicen no queda otra que buscarlo en la traducción al inglés.

La primera frase que dice Geese Howard en inglés es “How’s it feel like to be ruled by overwhelming power?” que vendría a ser adaptándolo un poco «¿Qué se siente al ser aplastado por un poder arrollador?» Vamos, que no tiene nada que ver.

Si alguien se pregunta entonces que de dónde sale la segunda parte de la frase, la respuesta hay que buscarla en el original japonés: 「もう一度生きる力が欲しいか!残念だがお前達の砂時計はもうおちた!」

Literalmente «¿Queréis vivir el poder? Es una lástima pero (la arena de) vuestro reloj de arena ya cayó». Una adaptación podría ser «¿Queréis volver a experimentar mi poder? ¡Por desgracia vuestro tiempo ya ha terminado!»

Visto este ejemplo podría llegar a pensarse que la traducción al español está realizada a partir del japonés y que la inglesa va un poco por libre. ¿Pero es realmente así?

Pasemos a la segunda frase, la del bigotudo de pelo morado Wolfgang Krauser.

En inglés dice: “Yeah! I just love it when I can maim people and get money, too!” lo cual podría traducirse por «¡Me encanta cuando puedo lisiar a los demás y encima me pagan por ello!» Casi, casi igual que en español.

¿Y qué dice en japonés? Pues sorprendentemente esa agresividad desaparece por completo: 「力を誇示するにはこういった大会は良いかもしれんな!実に面白い!」 pudiéndose adaptar por un soso «¡Puede que hacer gala de mi fuerza en este torneo no esté del todo mal! ¡Divertido es sin duda!»

Alguien que mida dos metros y sea puro músculo nunca diría algo así, hombre. Con razón se basaron en la traducción inglesa que es mucho más cafre… Lástima que lo hicieran mal y al final resulte ridícula :P

Sin embargo, el colofón a tal cúmulo de despropósitos se encuentra como no podía ser de otra forma en el final, razón primera por la que me animé a escribir esta entrada:

A lo que Geese contesta…

Sí, has leído bien. ¡Langostinos! ¿Sería una expresión de moda? ¿La conocíais? Yo no.

Aquí está la escena completa para verlo en su contexto adecuado y en todo su esplendor. Aviso de que hay spoilers menores inevitables por si algún día tienes pensado jugar la saga.

Lo sé, hay tal ingente cantidad de «imperfecciones» en los diálogos que es imposible centrarse únicamente en una sola de ellas, pero intentémoslo.

En su momento, y tras recuperarme del impacto inicial, traté de pensar qué había llevado al traductor (¿no será una máquina?) a poner eso. Y se me ocurrió que tal vez pudiera ser debido a una posible confusión entre prawn (langostino) y pawn (peón, títere), ya que al fin y al cabo sólo cambia una letra. Y no andaba muy desencaminado.

Aquí el vídeo en inglés:

¡Así que resulta que era una especie de chiste! Claro, que como juego de palabras que es, es imposible de traducir de manera literal y pasa lo que pasa, ¿así que para qué intentar luego que tenga sentido? Son ustedes unos langostinos, y háganle como quieran. Lo son y punto.

Muy buena, por cierto, la equivalencia That’s prawns! = Así es langostinos!

Pobre Mr. Big (Sr. Big en la traducción). Cornudo y apaleado. Y encima en su propio idioma.

Y ya puestos a investigar, ¿qué dirá en japonés? ¿No os pica la curiosidad? Aquí el video:

Pues realmente, en japonés no hay ni rastro del chiste y se limita a decir eso de que han sido engañados para asistir al torneo, lo que en este caso utiliza la palabra 駒 que es una pieza del ajedrez japonés o shōgi.

¿Que por qué existe ese juego de palabras con el que Mr. Big queda como un paleto en la versión inglesa? Ni idea… Pero gracias a eso he tenido la excusa para escribir esta entrada :D

Así pues, ¿qué conclusión puede sacarse de todo esto? Pues a bote pronto, que no hubo ningún criterio a la hora de realizar esta pseudo-traducción ya que la lengua de partida varía aleatoriamente dependiendo del caso. Lenguas que por otro lado parece que tampoco se dominan demasiado si lo que tienes es que traducir.

Para colmo, el desconocimiento de la propia lengua a la que se traduce provoca entre otros que se omitan verbos sin razón alguna, otros se utilicen con los tiempos incorrectos, que se intercambien géneros, números y lo que haga falta y que se traduzcan un sinfín de expresiones de manera literal (el de Later, Geese!” me mata especialmente) quedando un producto pésimamente localizado.

¿Alguna cosa más? Ah, sí, las faltas de ortografía.

Baya, baya…

Y no hay que olvidar, como he dicho anteriormente, que esto es sólo un pequeñísimo análisis de uno de los equipos del juego, así que imaginad todo lo que me he dejado en el tintero teniendo en cuenta que faltan otros ocho equipos y algún que otro final especial.

Y esto es algo que se repite en la mayoría de juegos de Neo Geo en mayor o menor medida. Da para una tesis. Muy profesional, sí señor.

Pero bueno, mejor tomarse las cosas con humor, ¿no? :D

¿Y vosotros? ¿Conocéis otras traducciones que también os hayan hecho llorar (de risa)?

Introducción de texto japonés en Android: Simeji

Se conoce por simeji (占地, シメジ) a un tipo de setas comestibles originarias del este de Asia aunque pueden ser encontradas también en el norte de Europa. Son ricas en lo que se conoce como umami (うま味), un nuevo tipo de sabor que se suma a los ya conocidos de dulce, salado, ácido y amargo. Literalmente vendría a significar «sabor agradable o gustoso» aunque no suele traducirse, siendo umami en todos los idiomas. Si te ha picado la curiosidad y quieres saber más sobre este nuevo tipo de sabor bastante desconocido en occidente, puedes consultarlo en la Wikipedia.

 

 

 


Típico aspecto de las setas simeji

Un momento, ¿desde cuándo es esto un blog de micología? :D

Dejando de lado el apunte de cultura general, Simeji también es el nombre de probablemente el primer teclado que permitió introducir texto japonés en dispositivos Android no japoneses y ya solamente por ello merece que se le dedique una entrada para él solo.

Con la llegada del teclado oficial de Google no sabemos qué pasará pero Simeji sigue actualizándose y añadiendo nuevas funciones, así que tenemos motivos para pensar que tiene cuerda para rato.

Además, si no tienes un teléfono de los más modernos, es posible que sea el que mejor te funcione.

Simeji posee dos versiones. La actual es esta y es de la que hablaremos aquí.

Si tienes un Android con versión 1.5 o inferior, deberás instalar otra versión, llamada Simeji classic.

Tras descargarlo desde Google Play e instalarlo, al abrirlo nos aparecerá un asistente para poder configurarlo como teclado de sistema. Si lo obviamos o queremos hacerlo más tarde, esto se puede hacer yendo directamente a los ajustes de teclado en Ajustes>Teclado e idioma. Una vez hecho esto, debemos dirigirnos cualquier lugar donde podamos introducir texto, pulsamos sobre el cuadro hasta que nos salga un pequeño menú con la opción de “Método de introducción” y escogemos allí Simeji.*

*A partir de la versión 4 de Android (Ice Cream Sandwich) esto debe de realizarse desde la barra de notificaciones, no siendo posible ya hacerlo desde un cuadro de texto.

El método de escritura predeterminado es el típico japonés, llamado teclado «kana» en este caso. En este modo nos aparecen los hiragana acabados en «A» que se usan como referencia para escribir los demás tal como explicamos aquí.

Si quisiéramos cambiarlo basta con ir a los ajustes de Simeji, y en el apartado Japanese Software Keyboard cambiar de Japanese (Flick) a Japanese (QWERTY).

Aquí debajo os dejo dos imágenes de estos dos modos de teclado aunque en las opciones hay más disponibles.
Simeji Kana     Simeji Romaji

Si os fijáis bien, dentro del mismo teclado se puede alternar entre escribir en japonés o nuestro idioma con la tecla あA.

El diccionario de sugerencias integrado en Simeji es más que correcto y poco tiene que envidiarle al del teclado de Google, mostrando las sugerencias de palabras a medida que las escribamos.

Una característica muy interesante es la implementación en estas sugerencias de Social Ime, una base de datos de nuevos términos creada por los propios usuarios. En caso de interpretar nosotros que las sugerencias mostradas no son las adecuadas, podremos buscar en Social Ime pulsando (como no podía ser de otra forma :P ) sobre el icono de una seta  que aparece entre los resultados de las sugerencias.

Simeji no es tan rígido como el teclado de Google y permite personalizarlo algo más. El ejemplo más claro es que puedes cambiar el skin de teclado por otro si no te gusta el que trae de manera predeterminada. Si bien los que te ofrecen no son ninguna maravilla, menos da una piedra. Además, siempre está la opción de crear tu propio skin y compartirlo con la comunidad :D

Otro punto a favor de Simeji es que no necesitas cambiar de teclado para poder escribir en otros idiomas, ya que si en el modo de teclado latino pulsamos una vocal durante unos segundos nos aparecerán los distintos tipos de acentos. Lo mismo ocurre con la letra «ñ» o la «ç» catalana.

Como pega destacaría que a pesar de poder escribir en otros idiomas, las sugerencias nos saldrán siempre en inglés, y que sepa, no se pueden desactivar.

En general, Simeji es un muy buen teclado para escribir en japonés en nuestros dispositivos Android, pecando tal vez un poco en el apartado gráfico de la interfaz, si bien esto es más una opinión personal que un fallo en sí.

¿Alguno de vosotros lo ha utilizado? ¿Qué os ha parecido?

¿Puedo leer libros japoneses en mi Amazon Kindle?

Según el DRAE un silogismo es un argumento filosófico que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las otras dos.

Pongámoslo en práctica:

Tengo un Kindle, que es sinónimo de biblioteca.
Kindle es de Amazon, muy asentada en Japón.
¡Podré leer infinidad de libros en japonés! 

¡MEEEC! ERROR


Pese a ser una de los mayores tiendas online de Japón y ser un referente mundial en venta de libros electrónicos, paradójicamente la versión japonesa de Amazon apenas dispone de libros electrónicos para su descarga. Esto es en parte a que la «edición global» de Kindle se vende allí desde hace relativamente poco, pero la cruda realidad es que a las propias editoriales japonesas no parece interesarles vender sus libros en Amazon de momento.

Si bien es cierto que existen tiendas japonesas especializadas en la venta de libros electrónicos, cada una de ellas utiliza un sistema propietario distinto, siendo el formato más popular el XMDF, con lo que no pueden ser usados en nuestro Kindle al no existir conversores específicos para ello.

Sin embargo, nos topamos con que aunque se llegue a dar el caso de que publiquen en EPUB, al estar la mayoría de libros protegidos por DRM no podremos hacerlo. Al menos de una manera legal. Menuda faena, ¿no?

¡Espera! ¡¿Qué haces?! ¡No tires aún tu Kindle por la ventana!

Pese a todo lo dicho hasta ahora, sí que es posible encontrar libros en japonés y leerlos perfectamente en nuestro Kindle sin infringir derechos de autor.

¿Y dónde puedo encontrar esos libros?

Os presento la web de Aozora Bunko, un repositorio de libros cuyos derechos de autor han expirado. Es una suerte de Gutemberg Project de libros japoneses. Aquí tenemos por ejemplo la ficha del libro Kokoro (こころ) del escritor Natsume Sōseki (夏目 漱石).

Si nos fijamos, al final de la ficha con información del libro nos aparecen los enlaces de descarga. Suelen ser en formato ZIP o en html sin compresión aunque puede haber más formatos como es el caso.

Vale, te sigo. Entonces bastaría con descargar el zip, descomprimirlo y pasarlo a mi Kindle, ¿no?

Respuesta corta, sí.

Respuesta larga, sí, pero la lectura puede llegar a ser muy incómoda. Las razones son principalmente dos:

A pesar de que nuestro Kindle soporta texto en japonés, el formato del archivo descargado está pensado para que el libro sea leído de izquierda a derecha y ese no es el formato universal de la literatura japonesa, donde se lee de derecha a izquierda y de arriba a abajo. Puede parecer una tontería, pero al ponerte delante de un texto así no tienes la sensación de estar leyéndote un libro, con lo que la experiencia de lectura se empobrece.

Además, si el libro descargado tiene furigana sobre los kanji, Kindle no lo sabrá interpretar, con lo que simplemente los colocará entre paréntesis detrás del kanji que los tenga. Y esto  que hace que la lectura pueda llegar a ser insufrible.

¿Tienes algo más que añadir o puedo tirar YA el Kindle por la ventana?

No te precipites todavía. Por suerte para nosotros existe una solución. Se trata de un conversor online llamado Aozora Kindoru (o a2k) que nos va a venir de perlas para lo que queremos, ¡ya que no solo nos va a generar un archivo PDF formateado al estilo literario japonés sino que además nos va a respetar todos los posibles furigana del archivo! La cosa cambia, ¿no? ;D

Para lograr esto, tenemos que copiar la dirección del enlace del archivo ZIP del libro que nos interese en Aozora Bunko y pegarlo en el campo en blanco de la web de Aozora Kindoru. Una vez hecho esto, pulsamos el botón “PDF 化!” y el navegador nos descargará un PDF con el aspecto de un libro 100% nipón. Lo pasamos a nuestro Kindle y voilà:

    

Kindle mostrándonos su corazón

La únicas pegas de este método son que solo podremos disponer de obras clásicas y que a diferencia de lo que ocurre con otros idiomas, Kindle no tiene todavía un diccionario japonés incorporado, con lo que siempre tendremos que tener un diccionario a mano por si nos encontramos con alguna palabra que no conozcamos, caso muy normal en este tipo de obras.

¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Os ha resultado sencillo? ¿Conocéis algún otro método para leer libros japoneses en el Kindle?

Introducción de texto japonés en Android: Google Japanese Input

Anteriormente habíamos visto cómo el introducir texto japonés en dispositivos iOS era algo sumamente sencillo ya que el sistema traía de serie todo lo necesario para poder hacerlo.

Sin embargo, los dispositivos equipados con Android comercializados fuera de Japón no llevan incorporado de serie métodos para la introducción de texto en japonés.

Por este mismo motivo, muchos estudiantes de japonés de todo el mundo se decantaban por un iPhone a la hora de escoger un móvil con soporte para el idioma nipón, con el consiguiente desembolso de dinero.

Pese a ello, que Android no traiga de serie un sistema para la introducción de texto en japonés no quiere decir que no soporte dicho idioma. Simplemente tendremos que recurrir a la instalación de otros teclados diferentes al de sistema para solventar esa carencia.

En esta serie de artículos trataré de explicar los métodos más populares de introducción de texto en japonés que existen en Android. No estarán necesariamente ordenados por preferencia personal ni por orden de aparición en el mercado.

Google Japanese Input

Hoy empezaré hablando del teclado japonés desarrollado por la propia Google, que ha sido lanzado recientemente tras muchos años de espera por parte de los usuarios con intereses por la lengua japonesa. Se trata de una beta, pero es completamente funcional. Aquí dejo el video oficial de presentación:

La idiosincrasia japonesa hecha muñeco

Los únicos requisitos para poderlo instalar son disponer de una versión de Android superior a la 2.1 y un espacio en memoria de unos 20 megas.

Bien, si cumplimos los requisitos y nos decidimos por él, lo primero que debemos hacer es dirigirnos a Google Play (el nuevo Android Market), buscar Google Japanese Input e instalarlo. Aquí os dejo el enlace directo.

La primera vez que se instale nos aparecerá un asistente donde nos pide que lo activemos como teclado de sistema y nos dirige automáticamente a la pantalla de los ajustes de teclado. Una vez hecho esto, el mismo asistente nos pedirá que lo seleccionemos como teclado predeterminado y a partir de ese momento podremos escribir en japonés.

          

Si por alguna razón optamos en el futuro por desactivarlo como teclado de sistema, y queremos escribir de nuevo en japonés, tendremos que volverlo a activar. Esto se realiza desde Ajustes>Teclado e idioma.

Si ha ocurrido eso, una vez activado y para poderlo usar deberemos ir a cualquier campo de introducción de texto y pulsar sobre él. Nos aparecerá un menú con la opción “Método de introducción de teclado”. Tras eso nos aparecerá un nuevo menú con los teclados disponibles. Lo seleccionamos y listo.

          

Actualización: Si dispones de la versión 4.0 Android (Ice Cream Sandwich) esto se realiza desde la propia barra de notificaciones, no siendo ya posible hacerlo desde un campo de introducción de texto.

El teclado predeterminado para escribir en japonés con Google Japanese Input es el 12 keys (kana) pero puede cambiarse de manera sencilla  a QWERTY desde los ajustes del propio teclado.

El teclado de Google dispone de algunas prestaciones interesantes, como por ejemplo que al escribir 今 (ahora), una de las posibles sugerencias que nos muestra es la hora actual. Lo mismo ocurre con 明後日 (pasado mañana). Puede parecer una tontería, pero a mí me parece práctico.

Dispone a su vez en su diccionario de nombres de personajes y lugares famosos.

También es destacable que al escribir una cifra y pulsar enter, en las sugerencias nos aparezcan los contadores más comunes que pueden estar asociados a ella. Recordemos que en japonés no se usa el mismo contador para meses que para mesas.

También dispone (únicamente en el modo de teclado QWERTY)  de teclas dedicadas a contadores comunes de tiempo: hora, minuto, etc., así como de los días de la semana.

Como nota curiosa, y tal como dice en el vídeo, permite búsqueda inversa de términos, es decir, que buscando por la pronunciación japonesa de palabras de origen extranjero, en las sugerencias nos aparecerá cómo se escribe en inglés.  Esto es especialmente útil para  nosotros ya que algunas veces podremos encontrarnos con palabras escritas en katakana donde por más vueltas que le demos no sabremos de qué palabra inglesa procede, dada la peculiar adaptación que hacen los japoneses de los términos i

A mí parecer, Google Japanese Input dispone, y con diferencia, del mejor diccionario de sugerencias de entre todos los teclados que he probado hasta ahora.  Para los preocupados por si esas sugerencias vienen dadas por la conexión permanente a Internet que caracteriza a las aplicaciones de Google les diré que no hay de qué preocuparse ya que están integradas en él, no necesitando acceso a Internet, o al menos eso dice la propia Google en la descripción del Google Play :Þ

Pese a todo lo dicho hasta ahora, tiene sus desventajas y conviene destacarlas también:

-No es posible escribir acentos ni la letra ñ sin cambiar a otro teclado. Esto puede resultar incómodo en el caso de mezclar idiomas. Si se alterna entre japonés e inglés no hay problema, pero con el español o el catalán, por ejemplo, es engorroso, teniendo que cambiar de teclado para ello.

-No existe distinción entre hiragana y katakana a la hora de escribir. Escribiremos en hiragana y si la palabra escrita debe o suele escribirse en katakana, se nos mostrará ésta como primera sugerencia.  Si bien no es una desventaja como tal, cuesta un poco cambiar el chip y acostumbrarse.

-No podemos cambiar el diseño del teclado mediante plantillas.  Si te gusta, bien, y si no, también.

-Ocupa mucha memoria. O al menos eso dicen en los comentarios del Google Play. Al tener yo un móvil bastante nuevo no he tenido ningún problema, pero sí que es posible que funcione mal en móviles más antiguos.

Google ha tardado años en liberar su propio teclado japonés para Android, pero creo que pese a los inconvenientes arriba mencionados, en general está bastante cuidado. Además, debemos de tener en cuenta que se trata todavía de una beta.

¿Alguno de vosotros lo ha probado? ¿Qué os ha parecido?

Introducción de texto japonés en iOS

Si algo caracteriza a los dispositivos dotados con iOS (iPhone, iPod Touch y iPad) es su extrema sencillez para configurarlos. Además, al tratarse de aparatos sin restricción regional, el sistema trae soporte nativo para un gran número de idiomas, entre ellos el japonés.

¡Ardo en deseos de escribir en japonés! ¿Cómo lo hago?

En realidad es muy sencillo. Basta con añadir el teclado japonés a los teclados del sistema. Esto tiene dos maneras de hacerse, desde Ajustes>General>Teclado>Teclados internacionales>Añadir nuevo teclado… o desde Ajustes>General>Internacional>Teclados>Añadir nuevo teclado…

Ajustes

Una vez allí nos aparecerá un listado con los idiomas disponibles. Si nos fijamos, veremos que hay disponibles dos teclados japoneses, rōmaji y kana (o 3×3 dependiendo de la versión de iOS).  A continuación detallaremos el uso de cada uno y que cada cual elija el que más le convenga.

El teclado rōmaji

Como su propio nombre indica, con el teclado rōmaji (caracteres romanos) introduciremos las palabras con un teclado con caracteres latinos al uso. Esto se consigue transcribiendo fonéticamente dichas palabras. El sistema será el encargado de transformar dicha transcripción a kana o kanji según convenga. Algo muy similar al IME de Windows.

El teclado kana

El teclado kana es el que utilizan el 99,9% de los japoneses que tengan un iPhone y consiste en una tabla con las sílabas hiragana acabadas en “a”. Si por ejemplo quisiéramos escribir la sílaba ぬ, deberemos mantener el dedo presionado sobre la sílaba な. De este modo se nos desplegará un menú donde si deslizamos el dedo hacia arriba escribiremos la sílaba ぬ, si lo hiciéramos hacia la izquierda escribiríamos la sílaba に, si lo hiciéramos hacia la derecha la ね, y si finalmente optáramos por deslizarlo hacia abajo nos aparecería la sílaba の. Con la práctica, simplemente pulsando sobre la sílaba な y deslizando el dedo hacia arriba, podremos escribir la sílaba ぬ, sin esperar a que nos aparezca el menú.

Si bien puede parecer engorroso, una vez acostumbrados, se consigue escribir más rápido que con el teclado rōmaji. Al igual que con el teclado rōmaji, a medida que introduzcamos las sílabas que forman las palabras el diccionario integrado nos irá mostrando sugerencias e incluso nos convertirá a kanji la mayoría de ellas en caso de que sea necesario.

Teclado kana (1)Teclado kana (2)

 

Una vez escogido el teclado que más nos convenga, para probarlo basta con ir a cualquier lugar donde podamos introducir texto, y cuando nos aparezca el teclado, pulsar sobre la bola del mundo para cambiar de idioma.

Bueno, ya, eso está muy bien. ¿Pero qué pasa si quiero escribir un kanji directamente y no me sé su lectura?

Buena pregunta. No hay teclado japonés para ello. Peeeero, podemos usar el teclado chino con reconocimiento de escritura para tal menester. Simplemente agrega a los teclados el de chino tradicional (escritura) siguiendo los mismos pasos que para el teclado japonés y listo.

Para probarlo, dirígete a cualquier lugar donde puedas introducir texto y cuando te aparezca el teclado de sistema, pulsa en la tecla de la bola del mundo. Mantenlo pulsado hasta que te salga para elegir. En lugar de un teclado te aparecerá un cuadro donde poder dibujar kanji. Recomiendo empezar por kanji sencillos, aunque si tienes práctica, escribe un kanji más complejo y te sorprenderás de lo logrado que está el sistema de reconocimiento de trazos.

                     

No ha sido tan difícil, ¿verdad?

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